Glastuinbouw Nederland aspira a que, en 2030, los empresarios de la horticultura protegida cultiven las hortalizas, flores y plantas más saludables, en la medida de lo posible dentro de un ecosistema biológico, basándose en cultivos fuertes, prevención y control biológico, prácticamente sin emisiones al medio ambiente. Este mensaje, también expresado en la Visión de Salud Vegetal 2030, se ha enviado esta semana a la Comisión Permanente de Agricultura, Naturaleza y Calidad Alimentaria (LNV).
El lunes 2 de noviembre figura en el orden del día de la Comisión Permanente del Ministerio de LNV el debate sobre protección de cultivos. Dicha reunión es el motivo por el cual Glastuinbouw Nederland quiere dar a conocer a la clase política sus ambiciones en materia de salud vegetal para los próximos diez años. Esto se lleva a cabo mediante una carta a los miembros del Parlamento y a la ministra de LNV, Carola Schouten, pero también con un vídeo (véase al principio de la noticia) en el que el productor de moras y pimientos Wouter van den Bosch, junto con el presidente de Glastuinbouw Nederland, Sjaak van der Tak, explica la aplicación de la GIP.
Equilibrio responsable
Gracias a este método de trabajo, las empresas de horticultura protegida han reducido el impacto ambiental de la protección de cultivos en un 90% durante los últimos veinte años. Actualmente, el 80% de las plagas en la horticultura alimentaria y el 50% en la floricultura se combaten de forma biológica. “En los próximos diez años, el desafío para empresarios, proveedores, investigadores, el gobierno y Glastuinbouw Nederland es lograr juntos en 2030 ‘El invernadero como ecosistema’ mediante un equilibrio responsable entre biología, tecnología y química”, afirma Sjaak van der Tak.
Los pilares para ello son: cultivos sanos y resilientes, un sistema de cultivo resiliente y la aplicación de alta tecnología complementada con un paquete de productos y medidas eficaz y sostenible (botiquín). “La condición es que esto ocurra dentro de un marco de igualdad de condiciones en Europa”.
Apoyo al programa de ejecución de protección de cultivos
En la Visión de Futuro para la protección de cultivos 2030 se han fijado objetivos ambiciosos. Glastuinbouw Nederland se compromete, con el apoyo de sus miembros, al programa de ejecución (UP) bajo la condición de un compromiso financiero a largo plazo por parte del gobierno y avances claros en los cuellos de botella actuales. “Las nuevas plagas y enfermedades amenazan la horticultura protegida debido, entre otros factores, al cambio climático y al cambio de productos fitosanitarios de amplio espectro a otros de acción específica. Los productos existentes desaparecen y las alternativas, como la autorización de productos de bajo riesgo y el desarrollo acelerado de variedades resilientes, se ven frenadas por la legislación. Debido a la fuerte restricción del paquete de productos, el sistema de GIP, ya muy avanzado, se ve en apuros y la horticultura protegida no puede seguir desarrollando el ecosistema biológico en el invernadero”, advierte Helma Verberkt, especialista en políticas de Salud Vegetal en Glastuinbouw Nederland.
El invernadero como ecosistema
El sector de la horticultura protegida quiere seguir progresando en conceptos de cultivo innovadores, en los que organismos beneficiosos supriman las plagas y enfermedades tanto aéreas como subterráneas, así como buscar nuevos desarrollos tecnológicos. “Esto requiere un enfoque muy diferente al de los cultivos al aire libre y abogamos por el apoyo a nuestro programa ‘El invernadero como ecosistema’, con un papel claro para Glastuinbouw Nederland”, indica Sjaak van der Tak.
A pesar de que existe mucha innovación y esfuerzo en cultivos fuertes, nuevos agentes de control biológico y medidas sostenibles, los productos fitosanitarios siguen siendo necesarios para la seguridad de la cosecha y el mantenimiento de la calidad. También son necesarios para mantener el ecosistema biológico en los invernaderos. Esto motiva la petición a la clase política de dejar espacio para la aplicación de productos fitosanitarios (botiquín) dentro de la legislación europea. Además, Glastuinbouw Nederland solicita una aceleración considerable del proceso de autorización de productos de bajo riesgo y una mejor legislación complementaria para los bioestimulantes. Por último, se aboga por dar espacio a la aplicación de nuevas técnicas de fitomejoramiento (como CRISPR-Cas) para lograr la aceleración y el fortalecimiento de plantas resilientes.